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En el año 1880 Eduardo Ramírez Cano, natural de Pedro Muñoz (Ciudad Real), empezó a ejercer la profesión de barbero de modo ambulante por los distintos pueblos de la zona, acudiendo a ellos los días de mercado. Diez años más tarde, un carnicero ambulante le propuso establecerse en un sitio fijo. Eduardo siguió su consejo y situó su residencia en Ossa de Montiel, donde ejerció de barbero el resto de su vida.
Eduardo conoció a su mujer en Ossa de Montiel y tuvo dos hijos, uno de ellos (Andrés) decidió seguir con la tradición de su padre y aprendió el oficio de barbero. Antes de establecerse por su cuenta hizo el servicio militar en África, y allí destacó por su buen hacer y destreza en el dominio del oficio. Estos hechos le llevaron a ser nombrado barbero oficial del Estado Mayor durante los tres años de mili, convirtiéndose en el barbero del entonces comandante Francisco Franco, entre otros jefes y oficiales.

Tras este periodo, Andrés regresó a su pueblo en 1929 para establecerse como barbero. Una vez instalado en Ossa de Montiel formó una familia, a la cual consigue sacar adelante utilizando unos métodos de pago muy curiosos como las “igualas”(consistían en el pago de una cantidad por los servicios contratados que Andrés cobraba tras el periodo de trabajo, mensualmente o a final de año). Este método fue muy utilizado durante la época de posguerra española, ya que el dinero no corría en abundancia entre los ciudadanos.


Aurelio (el mayor de los hijos de Andrés) optó también por aprender el oficio de su padre, y se perfeccionó junto a él durante los primeros años de barbero, hasta que en el año 1952 se instala en Ossa de Montiel por su cuenta.

Su gran habilidad y dominio en el afeitado clásico, y en la técnica del corte de pelo a navaja (que en dicha época era la moda de la alta peluquería masculina) le llevaron a ser contratado en 1965 por el Círculo Mercantil Industrial de Albacete. A pesar de su prometedor porvenir, en el año 1970 regresa a Ossa de Montiel donde se estableció hasta la edad de jubilación.

Manolo (el menor de los hijos de Aurelio) heredó la pasión por el oficio familiar desde pequeño, ya que durante su infancia pasó largos ratos de ocio en la barbería de su padre donde comenzó a practicar el oficio de barbero. Sus inquietudes no le permitieron seguir bajo la batuta de su padre, y decidió establecerse por su cuenta en Ossa de Montiel. Allá por el año 1981, Manolo viajó a Madrid, Alicante y Valencia para realizar diferentes cursos, con la idea de seguir perfeccionándose en el oficio de barbero. Finalmente se asentó en Valencia, donde se quedó a trabajar por cuenta ajena hasta el año 1987; en esta fecha apostó por afrontar nuevos retos y se desplazó hasta Albacete, ubicando la barbería en la calle Torres Quevedo, 50. En el año 1992 adquirió el local actual situado en la calle Collado Piña, 40.

Su inquietud por aprender y perfeccionarse le lleva al mundo de la competición, y participa en diversos campeonatos de peluquería regional y nacional. Su presencia en estos campeonatos le permitió convertirse en campeón de Castilla – La Mancha y en el 5º clasificado de España. Manolo fue preparado porgrandes maestros, a los que desde aquí quiere darles las gracias por todo lo que junto a ellos aprendió.